Lima, 3 de junio de 2026.- La mejora de la situación financiera de los hogares, por el buen desempeño económico en los últimos años, se está reflejando en el mayor dinamismo del crédito del consumo y en la reducción de sus niveles de endeudamiento, según el último Informe de Estabilidad del Sistema Financiero (IESF) de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).
A marzo de 2026, los créditos de consumo crecieron 8% anual y el segmento hipotecario lo hizo en 6.8% en dicho periodo. Respecto a la calidad de la cartera, luego de alcanzar un pico de 10.5% en junio 2024, el ratio de incumplimiento (RI) ha caído en forma ininterrumpida a 6.2%, niveles incluso inferiores a los registrados en 2019.
También se debe destacar el menor endeudamiento de las familias. El ratio cuota-ingreso (RCI) promedio de los deudores de créditos de consumo e hipotecarios se redujo de 27% en 2024 a 25.8% en el 2025, situándose en su nivel más bajo desde 2018, en un contexto de mayor participación de deudores con créditos de bajo monto y cuotas reducidas originados a través de billeteras digitales.
Por su parte, la cartera empresarial también viene creciendo por el buen desempeño de la economía, aunque de manera diferenciada: los créditos minoristas (pequeña y microempresa) mostraron un mayor dinamismo en comparación a los mayoristas (corporativo, gran y mediana empresa).
En marzo 2026, el crédito minorista aumentó en 9.5% y el crédito mayorista lo hizo en 2.5%. También la mejora de la calidad de cartera minorista, con un ratio de incumplimiento de 6.9%, tres puntos porcentuales menos respecto a abril 2024.
En cuanto al sistema en general, en marzo 2026, se observó recuperación sostenida de los créditos (+5.9% anual) y depósitos del sistema financiero (+10.5%), que responde a la mejora gradual de la confianza empresarial y del consumidor
Resistencia del sistema financiero
El IESF también revela que el sistema financiero mantendría su resiliencia frente a potenciales choques adversos, en un contexto de recuperación de la economía y mejora gradual de las condiciones financieras de hogares y empresas. Sus indicadores de rentabilidad, solvencia y liquidez, con colchones de capital y activos líquidos le permitirían absorber pérdidas incluso bajo escenarios de estrés.
El sistema financiero mantendría niveles adecuados de solvencia incluso frente a escenarios macroeconómicos adversos. Partiendo de un ratio de capital promedio ubicado en 16.4% en marzo de 2026, este descendería hasta 15.1% bajo un escenario de estrés, y a 14.0% en un escenario de estrés severo en un horizonte de dos años, superando, en ambos casos, con holgura el requerimiento mínimo legal de 10%, lo que refleja su fortaleza frente a condiciones desfavorables.
Asimismo, en el caso de la liquidez, el sistema financiero mantendría una brecha acumulada positiva (a doce meses) de 11% del total de pasivos en escenario severamente adverso. Esta resiliencia se sustenta en el adecuado calce de activos y pasivos, y el colchón de activos líquidos de alta calidad que mantienen las empresas.
El Informe de Estabilidad del Sistema Financiero mayo 2026 está disponible aquí.