Año del buen servicio al ciudadano

Política Nacional

Desde el año 2015, la Comisión Multisectorial de Inclusión Financiera (CMIF) ha venido implementado la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), una política de Estado para la promoción de la inclusión financiera en el país. Si bien aún falta mucho por hacer, a través de un trabajo articulado, entre los diferentes sectores involucrados, se ha logrado el mayor avance en América Latina. Así, entre los años 2014 y 2018, la proporción de adultos con al menos una cuenta en el sistema financiero se incrementó de 29% a 43% (GLOBAL FINDEX 2014 y 2017).

Asimismo, el Perú ha venido trabajando en un ordenamiento y distribución de las competencias para el cumplimiento de las políticas nacionales en diversas materias, buscando alinear los objetivos y prioridades de una visión-país compartida que trascienda las distintas administraciones de gobierno. Es así que, mediante Decreto Supremo N°029-2018-PCM -Reglamento que regula las Políticas Nacionales, se aprobó la actualización de la ENIF como una Política Nacional. En este sentido, la CMIF, junto con el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), desarrolló la nueva Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF), aprobada mediante Decreto Supremo N° 255-2019-EF, publicado el 05 de agosto de 2019 en el Diario Oficial.

La PNIF busca que los servicios financieros sean ofrecidos de manera eficiente, y resulten confiables, innovadores, accesibles, asequibles y adecuados a las necesidades de todos los segmentos de la población, con el fin de contribuir al desarrollo y estabilidad económica; y, por otro lado, impactar positivamente en la competitividad, la productividad, la reducción de la pobreza y desigualdad. Es importante destacar que dicha Política apunta a obtener logros en las tres dimensiones que comprende la inclusión financiera: Acceso, Uso y Calidad.

Adicionalmente, el diseño de la PNIF ha incluido la identificación de cinco objetivos prioritarios para coadyuvar a remediar el problema de los bajos niveles de inclusión financiera, los que a su vez establecen 16 lineamientos para la consecución de dichos objetivos:

Objetivo Prioritario 1 (OP1): Generar una mayor confianza de todos los segmentos de la población en el sistema financiero. Esto requiere mejorar las competencias y capacidades financieras de todos los segmentos de la población; generar estrategias comunicacionales dirigidas a estos segmentos, con pertinencia lingüística, enfoque de género e intercultural, perspectiva de discapacidad, por grupo etario, entre otros; así como implementar mecanismos que fomenten el acceso y uso de servicios financieros formales, con especial atención en la población con menor acceso.

Objetivo Prioritario 2 (OP2): Contar con una oferta de servicios financieros suficiente y adecuada a las necesidades de la población. Para ello se requiere incrementar, por un lado, la cobertura de canales; y, por otro, fomentar el desarrollo de canales innovadores, asequibles, convenientes y accesibles. Asimismo, se hace necesario fomentar la oferta de productos y servicios y financieros simples, flexibles, innovadores, seguros y eficientes.

Objetivo Prioritario 3 (OP3): Mitigar las fricciones en el funcionamiento del mercado. Esto requiere promover la reducción de los costos de información, fortaleciendo las centrales de riesgo y fomentando el uso de fuentes y servicios alternativos de análisis de información; fortalecer los sistemas de protección de la población y la adecuada gestión de conducta de mercado de los proveedores de servicios financieros; fomentar un marco normativo adecuado a la evolución de las tendencias de innovación en el ámbito financiero, preservando la estabilidad del sistema; y, promover que los servicios financieros se desarrollen en un contexto que busque eliminar la existencia de prácticas y/o restricciones que podrían afectar la competencia.

Objetivo Prioritario 4 (OP4): Desarrollar infraestructura de telecomunicaciones y plataformas digitales para incrementar la cobertura de servicios financieros. Esto se sustenta en el desarrollo de infraestructura de telecomunicaciones que permita que los servicios financieros se encuentren al alcance de todos los segmentos de la población; así como en el desarrollo de plataformas digitales a fin de favorecer la colaboración, interoperabilidad, seguridad digital y el uso optimizado de las tecnologías digitales.

Objetivo Prioritario 5 (OP5): Fortalecer los mecanismos de articulación de esfuerzos institucionales. Para ello se requiere generar mecanismos sostenibles de articulación entre las instituciones, establecer el adecuado rol de las entidades financieras públicas en las políticas de gobierno para la inclusión financiera, precisar las funciones de los actores para una mejor eficiencia de la gestión pública y desarrollar instrumentos de gestión y mecanismos para la articulación entre las instituciones públicas, privadas y la sociedad civil.

Si bien se han establecido los objetivos prioritarios y lineamientos de la CMIF, aún se debe de elaborar una hoja de ruta articulada y consensuada que incorpore las medidas de política para avanzar en la consecución de la visión de país establecida en la PNIF. En un plazo máximo de 180 días, la SBS, como miembro de dicha Comisión y encargado de la secretaría técnica, y en coordinación con los sectores público y privado, aunará esfuerzos a fin de elaborar el Plan Estratégico Multisectorial de la PNIF, así como establecer las labores asociadas a su implementación. De esta manera, la Superintendencia ratifica su compromiso de asumir un rol protagónico en el desarrollo de esta nueva PNIF, herramienta de gestión pública orientada al cierre de brechas y alineada a una visión compartida de futuro del Perú.