Los instrumentos de deuda en los mercados de renta fija se pueden clasificar en varios tipos: por ejemplo de acuerdo a su amortización, si pagan cupones o no, por el tipo de tasa de interés, por el periodo de pago, si son indexados a la inflación, si poseen opcionalidad, etc.

Una de estas clasificaciones corresponde a la estructura del bono con respecto a los cupones; es decir: el bono paga cupones (intereses) o no los paga. Lo que sucede regularmente en los mercados financieros para bonos con plazo mayor a un año es que estos estén estructurados con cupones, tal como se muestra a continuación:

 

En este ejemplo, el bono paga cupones regularmente y el principal es pagado en la fecha de vencimiento. Dicha estructura es conocida como bullet.  El caso de bonos sin cupones, se puede apreciar a continuación:

 

Como se puede apreciar, de manera similar al caso anterior, el bono paga el principal al final del periodo sin embargo el inversionista no recibe cupones. Para compensarlo, el precio de este instrumento siempre está debajo de la par, por lo que también se le conoce como bono a descuento.

Un aspecto muy importante de los bonos con cupones es que si desagregamos cada uno de sus flujos de caja (los cupones), tendríamos tantos bonos cupón cero como flujos de caja tenga el bono. De esta manera, un bono con cupones puede ser analizado como un portafolio de bonos cupón cero.

Otra diferencia relevante entre estos dos tipos de bonos es su tasa de interés. Mientras en el primer caso estamos hablando de una tasa para un flujo de caja, la tasa de interés para el segundo bono es una especie de promedio complejo de cada una de las tasas de interés aplicadas a cada flujo. Esta tasa es conocida como yield to maturity o rendimiento al vencimiento.