Lima, 8 de junio de 2026.- La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) autorizó el funcionamiento de Prex Perú como empresa de créditos (Prex Perú Empresa de Créditos S.A.) que operará como una plataforma financiera 100% digital.
Prex es una fintech uruguaya con presencia regional en Argentina, Perú y Chile, que cuenta, además, con inversión estratégica del Grupo Itaú en su holding. En el Perú, venía operando a través de Prex S.A.C., registrada como empresa de préstamos, apoyándose en un esquema de Banking as a Service (BaaS), provisto por una empresa emisora de dinero electrónico supervisada, para ofrecer servicios digitales.
Con esta autorización, aprobada mediante Resolución SBS N.°1561-2026, Prex Perú avanza hacia un modelo propio y supervisado, orientado a integrar crédito, pagos y billetera digital dentro de una empresa de créditos. Este tipo de empresa está autorizada solo a otorgar créditos (no pueden para captar depósitos del público).
Con esa finalidad, operará como una plataforma financiera 100% digital, con una cuenta de dinero electrónico como eje de relación con el cliente, a través de la cual se podrá realizar pagos, transferencias, recargas, remesas, operaciones con tarjeta, cambio de moneda y transferencias interoperables con otros ecosistemas de pago, como Yape y Plin. Además, podrá ofrecer créditos digitales de bajo monto (producto comercial: “Prextamo”), cuyo desembolso y pago se realizarán dentro de la misma cuenta Prex, integrando así el uso transaccional de la billetera con el acceso a financiamiento.
Considerando la combinación de operaciones de crédito y de emisión de dinero electrónico, la SBS dispuso, como medida prudencial, que Prex Perú mantenga un capital social mínimo equivalente a la suma de los capitales mínimos exigibles para una empresa de créditos y una empresa emisora de dinero electrónico. Además, el inicio efectivo de las operaciones de emisión de dinero electrónico está sujeto al cumplimiento de los requisitos exigidos para ampliar sus operaciones.
Cabe destacar que esta autorización representa un avance relevante para la innovación financiera en el Perú, al habilitar un modelo cercano al de una banca digital, pero bajo el marco prudencial aplicable a una empresa de créditos y sujeto a un esquema de supervisión proporcional enfocado en la protección del usuario y la adecuada gestión de riesgos